Tengo para mí que la
pobreza genera una baja autoestima. Se comparan con los occidentales cuyas
formas de vida conocen más que bien. No sólo porque ven cada día los
adelantos que traemos y usamos aquí: ven películas en francés en el edificio de
la Estación, previo pago del equivalente a 25 PTA a un particular que las
alquila en Brazza.
No es
de extrañar que cuando les pregunto si les gustaría viajar a Europa el sí que
recibo es atronador. Ellos me preguntan si estoy casado, hijos, en qué trabajo,
etc. Devoran mis respuestas que reciben muy seriamente. Debe ser gente de
sentimientos muy profundos. En todas partes los niños me preguntan por mi
mujer:
- Mwasi na ngai akufi eleki sik'oyo mbula mibale.
Azali na boboto na likolo mpe atali Nzambe.
- Oh, mawa mingi ya solo. Luka mwasi mosusu.- Mpo na nini? ... ngai nazali malamu mpenza.
…………………….
- Mi mujer falleció hace dos años, está feliz en el
cielo viendo a Dios.
- Qué tristeza, de verdad. Búscate otra.- Por qué? ... si me siento verdaderamente bien.
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